jueves, 27 de marzo de 2014

1ª Crónica-La calle

12 de Abril del 2014
Aproximadamente 20:15




La calle

Afuera el cielo pronto dejaría de iluminar así que era importante darse prisa. Todo estaba en silencio. Sin pensarlo más nos dirigimos al aparcamiento en busca de transporte: Gemma se subió sin pensarlo a su moto esperándome mientras yo, en un acto de bondad desinteresado -Naah, en realidad fue porque son medianamente útiles- intenté buscar otro medio de transporte para ellos; Jack estaba más alejado del resto emperrado en hacerle un puente a una de las motos pero cesó cuando Tallahasee y Darkito le pidieron que los ayudase a abrir un hummer (que era del jefe).
Jack decidió que era buena idea reventar el cristal y hacer que sonara la alarma del coche pero, oh, no una alarma cualquiera, no, una de esas alarmas que suenan hasta el infinito y bloquean las funciones del coche -En ese momento, recuerdo que escuché a Mamá decir "hombres" y suspirar-.

No pasaron ni cinco minutos de la alarma y un camión apareció al final de la calle, iba a toda velocidad pero volcó explotando en llamas -al menos, se veía de lujo- y de entre la pequeña brecha que dejó, se podía ver como se aproximaba una horda de infectados -y en ese momento toda mi bondad desinteresada se fue a la mierda-.
En aquel momento todos nos pusimos en marcha, todos menos Jack que seguía intentando llevarse la moto- casi hubiese preferido que se quedase la puerta-. Por suerte para él, se dió cuenta de que no era TAN buena idea quedarse por la moto.

A mitad de la calle pasamos por una tienda de uniformes -sí, de esas que tienen uniformes de cocinero o enfermero- en la que Darkito se paró y con él, el resto de los hombres del grupo ¿Porqué coño se paran ahora?. Jack destrozó el cristal de la tienda -usó el brazo, no la cabeza- y entraron a toda prisa.
Eché un vistazo atrás y vi como la horda se aproximaba "Tardarán unos 7 minutos en llegar" pensé, salté de la moto y entré en la tienda cogiendo dos cascos de seguridad y unos guantes para mi; el resto tenían ya en la cabeza el casco cuando Darkito salió de vete tú-a-saber-donde con dos subfusiles uzi de 9mm cada una -¿Qué como lo se?, cielo cuando te persigue medio planeta ves más de una así-.

Salimos de la tienda y teníamos la horda a los talones -como a 2 minutos a su paso-. Gemma y yo nos adelantamos camino a una especie de central eléctrica mientras los chicos nos seguían a pie-es lo que hay, se siente-.
Llegamos a la central pero, por supuesto, no todo iba a ser fácil-¿Cuándo lo ha sido?-, la verja que rodea todo el lugar está cerrada. Gemma intentó forzarla en tanto que llegaba el resto pero no tuvo éxito -se creía jack ¿O qué?-, yo por mi parte salté la valla y me quedé sentada arriba, mirando el panorama-Infectados por aquí, infectados por allá-. Cuando estuvieron todos, Jack comenzó a impulsarlos uno por uno y cuando llegaban arriba yo los volvía a impulsar para bajar. Eché un último vistazo veía dos casetas de guardias y, tras ello, una especie de parking; al otro lado se aproximaban ellos,
 calculé unos 15 minutos para que llegasen. Bajé de la verja y seguí a mis compañeros.

El juego sigue.
 

domingo, 23 de marzo de 2014

1ª Crónica-Salida del bar y nuevo mundo.

12 de Abril de 2014
Aproximadamente 19:50

Salida del bar y nuevo mundo-Por Harleen.

Subimos en silencio -Tranquilos, Jack soltó la puerta-. Yo iba la última, en la retaguardia, para al subir ver el mismo paisaje de siempre que por una vez se me hizo diferente: La planta de arriba consistía en un antro de madera con varias mesas de billar y una enorme barra que tenía a las espaldas tres grandes estanterías con todo tipo de bebidas, a parte de eso se veían aun encendidas la televisión y los carteles lumínicos de las paredes. 
Tal y como les dije había más de esas cosas rondando por el bar pero esta vez ya estábamos preparados para enfrentarlos. Con mucho sigilo, madre y yo, nos ocultamos tras una de las mesas de billar, agarramos unas cuantas bolas y nos dispusimos a lanzarlas en el momento oportuno. Jack por supuesto llamó la atención de esos infectados -¿Qué pasa? he visto una que otra película Z en el bar- y se acercó sin vacilar a una de las mesas de billar del centro de la sala mientras Darkito y Tallahasee golpeaban a uno que otro infectado. En tanto que ellos luchaban en el centro de la sala, Gemma y yo lanzábamos como locas todas las bolas que teníamos a mano, haciéndolos retroceder. Tan concentraba estaba en darles que cuando vi a dos de ellos chocar contra la pared tuve que girar la cabeza y casi se me desencaja la mandíbula: Jack los había, literalmente, bateado a la pared de enfrente CON LA MESA -¡¿Quién se cree este tío, Hulk?!-.

Tras haber caído el último de ellos, caí rendida en la pared  y sin saber porqué comencé a reirme descontrolada, no sabía si era el miedo, los nervios, la adrenalina o la diversión pero aquella situación me hizo ver las cosas desde otra perspectiva: Esto era un juego y, para todo aquél que no me conozca, yo nunca pierdo.
Perdida como estaba en mis pensamientos, el resto aprovechó para coger todo lo que pudiese ser útil -bebida y "armas", principalmente-; no regresé a la realidad hasta que Gemma tocó mi hombro, ella ya no llevaba la misma ropa, ahora usaba unos pantalones y una chaqueta de cuero junto a sus botas de motorista (seguía usando un sujetador). Alcé la mirada al resto, ví a Jack bebiendo como un cosaco, Darkito y Tallahasee ahora estaban armados -con un cuchillo y un revólver, respectivamente-.

Me levanté del suelo y, como si de un pacto silencioso se tratase, todos nos dirigimos a la puerta.
Era hora de salir al mundo exterior.



sábado, 22 de marzo de 2014

1ª Crónica- Llegó la tormenta

 12 de Abril de 2014
Aproximadamente las 19:15

Llegó la tormenta-Por Harleen.

Ese puto día fue raro desde el principio, al bar no llegaron si no unos 20 tíos en todo el día, que esperaban con ansias el combate de esta tarde -porque en menos de una semana, Jack, era ya popular- y durante toda la maldita mañana pedían agua como si acabaran de salir del desierto ¿Enserio, agua?¿En un motoclub?¿Me veis pinta de monja de la caridad?, si no fuera porque eran mis mejores clientes los hubiese mandado a fregar...

Llegó la hora del combate y todos gritaban extasiados por el brutal espectáculo, hoy Jack luchaba contra tres ex-militantes- que pena...de ellos-, Jack disfrutaba del combate mientras esos tres se enfadaban cada vez más, cosa que yo aprovechaba para subir las apuestas mientras veía aburrida como Gemma usaba uno de sus diminutos trajes y hablaba con "Darkito"-espero enserio que no acabe en la cárcel con ese nombre, enserio- miembro de una banda de moteros con pintas de gótico que me dejaban todos los viernes sin Vodka rojo. Sin tener nada mejor que hacer, me acerqué a hablar con un tipo de los que luchaban en "La jaula", se llama Tallahasee, lo poco que se de él es que es un mercenario que estuvo en la guerra de
a-quién-le-importa-donde y que me hacía conseguir unos 80$ de vez en cuando.

Estaba hablando con él cuando uno de los motoristas se volvió loco, cayó al suelo y comenzó a levantarse de una manera extraña como si fuera un muñeco de guiñol, atacó a uno de los moteros y una pelea entre bandas comenzó, oh dios ¿Se están mordiendo?. Tallahasee y yo nos acercamos a Gemma mientras Jack intentó abrir la puerta de un cabezazo -un puto genio, lo que yo os diga-, esos moteros comenzaron a tomarnos en cuenta, nos estaban rodeando y yo como una dama indefensa me escondí tras Tallahasee.
Para cuando Jack abrió la puerta de la jaula de metal -tranquilos, desencajó la puerta, no su cabeza- nos estaban rodeando y tratamos de defendernos como pudimos: Tallahasee hacía muestra de sus habilidades de Krav Magen, Darkito se defendió como pudo dejando inconsciente a dos tíos, madre y yo utilizábamos lo que hubiese para defendernos (Ella atacaba con sus tacones y yo conTallahasee) y Jack...golpeaba,  con la puerta, sí, con la puerta.

Tras un duro esfuerzo por parte de todos, sobrevivimos a ese ataque pero no podíamos quedarnos a celebrarlo pues era posible que hubiese más allí arriba, es más, pude escuchar al menos otras 10...¿cosas?
Se lo comuniqué a todos y, tras recuperar el aire, y armados con cualquier cosa que tuviésemos a mano subimos las escaleras.

1ª Crónica- El preludio a la tormenta


5 de Abril de 2014    
Aproximadamente 19:15 

El preludio a la tormenta- Por Harleen.

Yo tenía una vida, no era una mala vida en realidad: Trabajaba con mi madre, Gemma, en un motorclub que no era más que una tapadera para otra clase de "negocios". Mientras mi madre se dedicaba a dirigir el tráfico de armas y drogas de la zona; yo empecé mi carrera como mensajera, mi trabajo consistía en recorrer sin ser vista diferentes puntos del país entregando "paquetes especiales" para toda clase de personas. Eso, como cabía de esperar, no le hacía gracia a los peces grandes de América que pusieron precio a mi cabeza pero gracias a mi talento natural para las acrobacias y los contactos en la esfera criminal pude librarme.

Oh sí, teníamos todo tipo de servicios pero el favorito, sin duda, de los caballeros que habituaban el lugar era "La jaula". Bajo el bar teníamos un sótano espacioso con una gran jaula de metal en la que realizábamos peleas clandestinas entre luchadores, mientras mi madre se pavoneaba en diminutos vestidos y yo aprovechaba sus encantos para hacer de las mías.
Una vida arriesgada sin duda pero ¿Sabéis qué? era divertida; por desgracia, todo se fue a la mierda un 12 de Abril.

Una semana antes de ese fatídico día Gemma encontró en un callejón a un tipo enorme con pinta de irlandés. Aquello me extrañó, ya que encontrábamos todas las noches a tíos como ese a patadas en la zona y nunca mostró consideración por alguno de ellos -supongo que tendría la cartera llena o algo-. Durante esos días aprendí algunas cosas de Jack, así se llama, como son su malsana obsesión por las motos y el JackDaniel's o su falta de lucidez  -que es más simple que el mecanismo de un chupete, vaya- pero tampoco nos dirigíamos la palabra en demasía si él luchaba, yo conseguía pasta, mi madre un juguete y él cama y alcohol, todos felices.

Que poco duró.